chromebook

Un Chromebook es un computador algo diferente al resto, ejecuta el sistema operativo Chrome OS de Google basado en la web, el cual está diseñado para ser usado con una conexión a Internet.

La mayoría de los documentos y las aplicaciones de los Chromebooks se almacenan en la nube. Con la compra de cada Chromebook Google suministra 100 GB de almacenamiento en Drive gratuitos durante 2 años.

Al pasar dicho período, los documentos almacenados en dicho espacio no serán borrados y se podrá seguir accediendo a ellos pero tanto el espacio no usado hasta el momento como si los documentos son eliminados no se podrá acceder a más espacio salvo que se contrate el espacio. Una ventaja obvia de tener todo almacenado en la web, es que podremos tener acceso a todo ellos desde cualquier ordenador. Es más, si nuestro Chromebook pasa a mejor vida, solo con loguearnos a través de otro Chromebook tendremos acceso a nuestros documentos y configuración al instante.

En principio, podemos pensar en un Chromebook como en un portátil dependiente de Internet, que arranca muy rápido (unos 8 segundos, una fracción del tiempo necesario para un dispositivo con Windows). Al encender el Chromebook, veremos que la única aplicación nativa es el navegador de Internet Chrome, y esta es la herramienta principal para acceder al resto de aplicaciones.

Nuestro Chromebook offline

A pesar de la omnipresencia de las redes Wifi (y en algunos dispositivos acceso a través de 3G), a veces no podremos conectarnos a Internet. A pesar de ello nuestro Chromebook nos permitirá  seguir realizando diversas tareas. Podremos escribir nuevos correos y leer los antiguos con la herramienta Gmail offline, o crear documentos con las herramientas de Google Drive que funcionarán en modo local.

Dichas aplicaciones offline se sincronizarán automáticamente y subirán los nuevos documentos cuando el Chromebook vuelva a tener conexión a Internet.

Algunas de las tareas que podemos realizar en modo offline son:

  • Revisar el calendario y crear citas.
  • Escribir correos electrónicos con Gmail Offline.
  • Crear y editar documentos con Google Drive.
  • Escuchar música almacenada en el Chromebook o en un pendrive.
  • Tomar notas con Google Keep.
  • Ver páginas web almacenadas previamente para su lectura offline.
  • Entretenernos con algunos juegos.

En cuanto a sus especificaciones

Usualmente no son dispositivos que resalten por su hardware, principalmente porque están diseñados para un uso muy específico, no es una herramienta de desarrollo ni de programación por ejemplo.

Memoria RAM: Normalmente vienen con 2 GB aunque ya es bastante común verlos con 4 GB.

Almacenamiento interno: Todos vienen con al menos 16 GB de almacenamiento, lo que es suficiente para el uso para el que fueron diseñados, aunque se encuentran también con 32 GB lo que ofrece más funcionalidad offline.

Procesador: La mayoría de ellos vienen con procesadores básicos pero que pueden manejar sin problemas las tareas habituales como redactar, navegar por Internet, ver películas y otros.

Tamaño de pantalla y resolución: Vienen en distintos tamaños aunque el más común es el de 11.6 pulgadas. La mayoría no ofrecen resolución HD aunque repito, para su uso habitual tienen lo necesario.

Batería: Tienen una batería con muy buena duración, no es raro poder tenerlo encendido casi todo el día con una sola carga.

Sus limitaciones

Por ejemplo, no podemos instalar software como Photoshop por ejemplo, aunque si nuestras necesidades no son elevadas podemos resolverlo con un equivalente en línea como Pixlr.

Otro punto importante es la dificultad para emparejar dispositivos bluetooth y para imprimir. La herramienta nativa Goggle Cloud Print no es lo suficientemente consistente.

A mi entender, si tenemos claro para lo que el dispositivo fue diseñado y nuestras necesidades entran en dicho objetivo, es una herramienta más que satisfactoria, ligera, económica y con un encendido muy rápido.


www.proyecto-tic.es / Tu consultor TIC, Juan Carlos Valle Berbes
Ribadesella – LLanes – Asturias