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Siempre hemos pensado que nuestros perros nos quieren, mueven la cola cuando nos ven, se sientan con nosotros, comparten el pie de la cama y mucho más. El asunto está, en que como no hablan (bueno, según mi esposa si lo hacen) no sabemos lo que pasa por su cabeza.

El caso es que gracias a la tecnología de imágenes cerebrales los investigadores comienzan a saber con más detalle que el lo que pasa por la cabeza de nuestro mejor amigo. Según lo que se desprende de las últimas investigaciones en el estudio del cerebro de los perros, parece que nuestras queridas mascotas nos quieren y además nos sienten como parte de su familia.

Incluso, los perros confían más en los humanos que en los seres de su propia raza en cuanto a la búsqueda de cariño y protección.

Según un estudio leído en ScienceDirect al respecto, los científicos de cognición animal de la Universidad Emory que entrenaron perros para que se sentaran y permaneciesen quietos mientras se les hacía un estudio de resonancia magnética funcional, midieron sus respuestas neuronales al olor de las personas y de otros perros, tanto habituales a ellos como completamente desconocidos.

Los científicos descubrieron que el olor del dueño provoca en sus cerebros una activación en el centro de recompensas de sus cerebros ubicado en el núcleo caudado. Se descubrió que de todos los olores por ellos detectados, priorizaron el de los humanos por encima de cualquier otro olor.

Estos resultados al parecer, son acordes con otros realizados en investigaciones neuronales caninas. Parte de estos estudios han registrado la actividad cerebral de los perros en respuesta a sonidos humanos y de perros.

Entre otras cosas, el estudio mostro semejanzas importantes entre las forma que los perros y nosotros procesamos los sonidos generados por la voz y que contienen señales emocionales. Entre los resultados se encuentra el que ante los sonidos felices tanto nosotros como los perros encendemos la corteza auditiva. De esto se intuye que los perros no solo captan nuestro estado de ánimo a través de la voz, sino que físicamente están capacitados para ello.

De acuerdo a uno de los investigadores, los perros actúan con sus amos igual que los bebés lo hacen con sus padres. Cuando nuestras mascotas están asustadas o preocupadas, corren hacía nosotros al igual que nuestros hijos. Caso contrario al comportamiento de otras especies como gatos y caballos que escaparán.

Es interesante también el hecho de que los perros junto a los primates son los únicos que miran a los ojos de las personas. Este es un comportamiento único, los perros buscan el contacto visual con nosotros.
Según otro estudio realizado en el Hospital General de Massachusetts, los humanos correspondemos estos sentimientos con nuestros perros. En dicho estudio, mostraron a mujeres que habían tenido perros y bebes por un período de al menos 2 años, fotografías de perros y bebés y ambas generaron actividad en regiones del cerebro asociadas con la emoción, el procesamiento visual y la interacción social. El resumen era que tanto los perros como los bebés nos hacen igualmente felices.
Según otra investigadora del Centro de cognición Canina de Yale, los perros buscan nuestra ayuda y según sus estudios esto es un factor diferenciador entre ellos y por ejemplo los lobos que son sus parientes más cercanos.
Además de estos estudios, todos sabemos que nuestra intuición en cuanto a nuestras queridas mascotas es acertada, y es bueno saber que ellos también nos quieren, incluso nos consideran su familia.


www.proyecto-tic.es / Tu consultor TIC, Juan Carlos Valle Berbes
Ribadesella – LLanes – Asturias